GRACIAS POR TU VISITA

GRACIAS POR TU VISITA

miércoles, 8 de enero de 2014

FELICIDAD ESCONDIDA




Poco después de que empezara a existir la humanidad
se reunieron varios duendes para estudiar el modo
de quitar la alegría a los moradores de la tierra.
Uno de ellos dijo:
 «Debemos quitarles algo,
 pero, ¿qué les quitamos?».
Después de mucho pensar, otro dijo:
 « ¡Ya sé! Vamos a quitarles la felicidad.
 El problema va a ser dónde esconderla para que no puedan encontrarla».
Propuso el primero:
«Vamos a esconderla en la cima del monte más alto del mundo».
A lo que inmediatamente repuso otro: 
«No, recuerda que tienen fuerza; alguna vez alguien puede subir
y encontrarla, y si la encuentra uno, ya todos sabrán donde está»
Luego propuso otro:
 «Entonces vamos a esconderla en el fondo del mar».
Y otro contestó:
 «No, recuerda que tienen curiosidad, 
alguna vez alguien construirá algún aparato para poder bajar
 y entonces la encontrará». 
Uno más dijo:
 «Escondámosla en un planeta lejano». 
Y le dijeron:
 «No, recuerda que tienen inteligencia, 
y un día alguien va a construir una nave 
en la que puedan viajar a otros planetas,
y la van a descubrir, y entonces todos tendrán felicidad». 
El último de ellos era un duende que había permanecido en silencio
y escuchando atentamente las propuestas de los demás duendes.
Analizó cada una de ellas, y entonces dijo: 
«Creo saber dónde ponerla para que realmente nunca la encuentren». 
Todos le miraron asombrados y preguntaron al unísono: 
« ¿Dónde?». 
El duende respondió:
«La esconderemos dentro de ellos mismos, 
así estarán tan ocupados buscándola fuera, que nunca la encontrarán». 
Todos los duendes estuvieron de acuerdo, 
y desde entonces ha sido así: 
el hombre se pasa la vida buscando la felicidad 
sin saber que la trae consigo. 

domingo, 5 de enero de 2014

EL PRINCIPITO



"Te amo" - dijo el principito.
"Yo también te quiero" - dijo la rosa.
"No es lo mismo" - respondió él.
"Amar es la confianza plena de que pase lo que pase vas a estar,
 no porque me debas nada, no con posesión egoísta,
sino estar, en silenciosa compañía.
Amar es saber que no te cambia el tiempo,

 ni las tempestades, ni mis inviernos.
Amar es darte un lugar en mi corazón para que te quedes como padre,

 madre, hermano, hijo, amigo
 y saber que en el tuyo hay un lugar para mí.
Dar amor no agota el amor, 

por el contrario, lo aumenta.
 La manera de devolver tanto amor,
 es abrir el corazón y dejarse amar."

"Ya entendí" - dijo la rosa.
" No lo entiendas, vívelo"

 Agregó el Principito.

EL PROBLEMA


Cuenta una leyenda que en un monasterio budista ubicado en una ladera 

casi inaccesible de las frías y escarpadas montañas de los Himalayas, 
un buen día uno de los monjes guardianes amaneció sin vida.
Le hicieron los rituales tibetanos propios para esas ocasiones,

llenas de profundo respeto y misticismo.
Sin embargo, era preciso que algún otro monje

asumiera las funciones del puesto vacante del guardián. 
Debía encontrarse el monje adecuado para llevarlas a cabo.
El Gran Maestro convocó a todos los discípulos del monasterio

para determinar quien ocuparía el honroso puesto de Guardián.
El Maestro, con mucha tranquilidad y calma, 

colocó una magnífica mesita en el centro de la enorme sala
en la que estaban reunidos y encima de ésta, 
colocó un exquisito jarrón de porcelana, y en él,
 una rosa amarilla de extraordinaria belleza y dijo:
"He aquí el problema".
"Asumirá el puesto de Honorable Guardián de nuestro monasterio

el primer monje que lo resuelva".
Todos quedaron asombrados mirando aquella escena: 

un jarrón de gran valor y belleza, 
con una maravillosa flor en el centro.
Los monjes se quedaron como pretificados, 

en el más respetuoso silencio,
 hundidos en sus interrogantes internas.
¿Qué representaría ese bello jarrón con flores?
¿Qué hacer con él?
¿Cuál podría ser el enigma encerrado en tan delicada belleza?
¿Simbolizaría acaso las tentaciones del mundo?
¿Podría ser algo tan simple como que necesitara agua la flor?
Eran tantas preguntas...
En momento determinado, uno de los discípulos sacó una espada,

miró al Gran Maestro,
y a todos sus compañeros, se dirigió al centro de la sala y
 Zaz!! destruyó todo de un sólo golpe.
Tan pronto el discípulo retornó a su lugar, el Gran Maestro dijo:
"Alguien se ha atrevido no sólo a dar solución al problema, sino a eliminarlo.

Honremos a nuestro nuevo Guardián del Monasterio".
En realidad, poco importa cuál sea el problema.
Hay problemas cuyo aspecto nos confunde, pues halaga los sentidos.
En el fondo sigue siendo un problema.
Si un problema, es exactamente eso: un problema, 

y precisa ser eliminado, 
no importa que se trate de una mujer sensacional,
o de un hombre maravilloso 
o de un gran amor que se ha esfumado;
por más hermoso que haya sido la experiencia que has vivido 
o lo significativa que haya sido la persona con quien has estado, 
si no existiera más sentido para ello en tu vida, tiene que ser eliminado.
Muchas personas cargan la vida entera el peso de cosas 

que fueron importantes en su pasado 
y que hoy solamente ocupan un espacio inútil en sus mentes, 
espacio que es indispensable para recrear la vida.
Un antiguo proverbio Chino dice:
"Para que tú puedas beber vino en una copa que se encuentra llena de Té, 

es necesario primero tirar el té, y entonces podrás servir y beber el vino".
Limpia tu vida, comienza por las gavetas, armarios,

hasta llegar a las personas del pasado que no tienen más sentido 
que sigan ocupando un espacio en tu mente.
Exígete a ti mismo lo que te gustaría exigirles a los demás,

y a los demás déjalos tranquilos sin esperar nada de ellos.
Así te ahorrarás disgustos.
No te quejes con tu Dios diciéndole que tienes un gran problema, 

dile a tu problema que tienes un gran Dios.

AYUNO DE PALABRA


Todo lo que te molesta de los otros es una proyección

 de todo lo que todavía no has resuelto de ti mismo.
Deja que cada quien resuelva sus propios problemas

 y concentra tu energía en tu propia vida.
Ocúpate de ti mismo, no te defiendas.
Cuando tratas de defenderte en realidad estás dándole demasiada importancia

 a las palabras de los otros y le das más fuerza a su agresión.
Si aceptas el no defenderte estás mostrando que las opiniones de los demás

 no te afectan, que son simplemente opiniones 
y que no necesitas convencer a los otros para ser feliz.
Tu silencio interno te vuelve impasible.
Haz regularmente un ayuno de la palabra para volver a educar

 al ego que tiene la mala costumbre de hablar todo el tiempo.
Practica el arte de no hablar.
Toma un día a la semana para abstenerte de hablar.

Dicen: La mejor guanta es no contestar.

LAS SEMILLAS


Un hombre tomaba cada día el autobús para ir al trabajo.

 Una parada después, una anciana subía al autobús
 y se sentaba al lado de la ventana. 
La anciana abría una bolsa y durante todo el trayecto,
 iba tirando algo por la ventana. 
Siempre hacía lo mismo y un día, intrigado,
 el hombre le preguntó qué era lo que tiraba por la ventana.
¡Son semillas! – le dijo la anciana.
¿Semillas? ¿Semillas de qué?
De flores, es que miro afuera y está todo vacío.

Me gustaría poder viajar viendo flores durante todo el camino.
¿Verdad que sería bonito?.
Pero las semillas caen encima del asfalto,

 las aplastan los coches, se las comen los pájaros.
¿Cree que sus semillas germinarán al lado del camino?
Seguro que sí. Aunque algunas se pierdan, algunas acabarán en la cuneta 

y con el tiempo, brotarán.
Pero… Tardarán en crecer, necesitan agua.
Yo hago lo que puedo hacer. ¡Ya vendrán los días de lluvia!
La anciana siguió con su trabajo…
Y el hombre bajó del autobús para ir a trabajar, 

pensando que la anciana había perdido un poco la cabeza.
Unos meses después… yendo al trabajo, el hombre, 

al mirar por la ventana, vio todo el camino lleno de flores.
 ¡Todo lo que veía era un colorido y florido paisaje!
 Se acordó de la anciana, pero hacía días que no la había visto.
 Preguntó al conductor:
¿Qué hay de la anciana de las semillas?
Pues, ya hace un mes que murió.
El hombre volvió a su asiento y siguió mirando el paisaje.
“Las flores han brotado, se dijo, pero ¿de qué le ha servido su trabajo?.

 No ha podido ver su obra”.
De repente, oyó la risa de una niña pequeña que señalaba entusiasmada las flores.
¡Mira papá! ¡Mira cuantas flores!

¿Verdad que no hace falta explicar mucho el sentido de esta historia?
La anciana de nuestra historia había hecho su trabajo 

y dejó su herencia a todos los que la pudieran recibir,
 a todos los que pudieran contemplarla y ser más felices.
Dicen que aquel hombre, desde aquel día,

 hace el viaje de casa al trabajo con una bolsa de semillas.
Está reflexión está dedicada a todos aquellos padres, maestros, 

 educadores, profesionales de la enseñanza, que, hoy,
 más que nunca, no pueden ver cómo crecen las semillas plantadas,
 las esperanzas sembradas en el corazón.

LOS DIEZ INTENTOS


Ahora y siempre.
Porque aunque el camino sea en ascenso,

 no tiene por qué hacérsenos cuesta arriba.
El sufrimiento enseña, sí, pero también enseñan el amor, el regocijo,

el cuidado, el agradecimiento, la Belleza, la risa, la ternura, el altruismo, la felicidad.
Por eso, quizás cada jornada del camino pueda, entonces, estar impregnada de intentos.
Por ejemplo…
Al menos una vez al día hacer algo que nos importa, pero que solemos postergar.
Al menos dos veces al día tomar decisiones en dirección a desplegarnos, 

en lugar de replegar nuestras ganas de expandir lo esencial de lo que somos.
Al menos tres veces al día elegir algo que le haga bien a nuestro cuerpo.
Al menos cuatro veces al día hacer algo anónimo por los demás: otras personas, 

los animales, la Naturaleza, el barrio, el mundo.
Al menos cinco veces al día detenernos, respirar hondo y tomar conciencia de lo que sentimos.
Al menos seis veces al día valorar algo concreto en las personas que nos rodean, diciéndoles que las apreciamos, las queremos, las amamos…
Al menos siete veces al día parar lo que estamos haciendo y abrir nuestros sentidos: 

ver, escuchar, oler, palpar, degustar…
Al menos ocho veces al día abrazar a un ser sintiente: una persona, un animal, un árbol

 o a uno mismo, en plena amistad…
Al menos nueve veces al día decir “GRACIAS”

por dentro o por fuera: no dar por sentado las bienaventuranzas que nos rodean.
Al menos diez veces al día recordar que no estamos solos: 

que millones de personas en el mundo, 
en este mismo instante están realizando estos diez intentos y mucho más.
La Vida evoluciona hacia más Vida. 

El Génesis no terminó: somos su mano de obra.
 Recordarlo da Sentido y Significado a cada Intento.

sábado, 4 de enero de 2014

EL PENE TAMBIEN ENVEJECE


 

Que pena muchachos…
Parece que no sólo es nuestra vagina la que con el tiempo se pone un poco viejita. 
Nuevos estudios demuestran que lamentablemente el mejor compañero del varón,
su amigo entrañable, el pene, envejece con el paso de los años.
El bello color púrpura del glande se va perdiendo debido a la falta de buena irrigación de sangre.
El tamaño, oh no!…no es el mismo a los 70 que a los 20
Ese miembro viril y potente puede llegar a medir hasta 1 pulgada menos
que en las mejores épocas de la juventud
Y si a esto le agregamos que después de los 40 a muchos varoncitos les aumenta la barriguita, 
el señor pene desaparece de la vista. 
Los testículos se achican también
(Lo que no hace por favor que pierdas tu hombría)
La caída en los niveles de testosterona regresan al pubis,
peloncho como en la pre pubertad.
Pero no desesperes, mi querido. 
Ninguno de estos cambios tiene por que afectar tu desempeño sexual y tu nivel de satisfacción.
Recuerda que la mayoría de las mujeres buscan mucho más que un pene a la hora del sexo.
Ahora es el momento de poner en practica todas esas cositas
que tu mujer te vino pidiendo todo este tiempo: mas besos, mas caricias, mas jueguitos 
y no olvidemos: mas galantería
Y, tal vez, quien te dice, ahora tu que ya no estas tan “penecéntrico”
descubras placeres que nunca antes habías degustado.

EL EFECTO QUE PROVOCA UN REGALO

 
Los regalos nos recuerdan a las personas 
y transferimos en ellos sentimientos que nos vinculan a quien nos lo ha regalado. 
Según algunos antropólogos la costumbre de regalar 
es un intercambio que se produce según rituales específicos.

Algunos mensajes que esconden un regalo:
- Te quiero
- Deseo que me quieras
- Me agradas
- Te deseo, quiero hacerte el amor
- Quiero que me aceptes como soy
- Gracias
- No me olvido de ti
- Quiero que me tengas en cuenta


Nadie duda que fechas y sucesos sociales como San Valentín,
 el Día de la Madre o del padre, Navidad, Año Nuevo, Reyes, 
un aniversario, un cumpleaños o una boda, son sinónimos de regalo.  
Seria bueno que cada día  regalemos nuestro amor a los demás.

La monetarización de los regalos

El regalo, esa muestra de cariño y afecto, se ha mercantilizado por completo,
 se ha convertido en una simple muestra de que el cariño se puede valorar en euros. 
Dicho mensaje ha calado completamente en nuestra sociedad, lo hemos interiorizado,
valoramos todo por lo que su etiqueta dice que vale 
y en las fiestas navideñas esto parece llegar a uno de sus puntos más altos 
(solo superado por las “listas de regalos de bodas”). 
Incluso se está haciendo de lo más normal el poner mínimo y máximo de gasto al regalo.
 Puedes estar haciendo un bonito collage de fotos durante horas
 o una escultura en barro en la que imprimes todo tu cariño 
 y correr el riesgo de quedar como el “tacaño” 
que no se ha gastado los mismos 10 € que ha costado esa horrible bufanda que te han regalado a ti.
Tenemos que aprender a ver más allá de lo económico y monetario en los regalos
Muchos se han olvidado de otros factores que dan valor al regalo tales como el cariño, 
el esfuerzo o la ética. Deberíamos ser éticos al regalar y éticos al recibir regalos. 
Ver más allá y pensar en su procedencia, si respeta el medio ambiente, su verdadera utilidad, etc.

SOY EGOISTA CON MI PAREJA ¿COMO CAMBIAR?



Foto: #RELACIONES - "Soy egoista con mi pareja - ¿Cómo cambiar?" Lee aquí los consejos de Mauricio Cerpas. => http://ow.ly/ejj7b
Uno de los mayores problemas a superar, la única certeza, 
por que el egoísmo no es más que una obstáculo que al no superarlo llevará al fracaso 
o a una vida infeliz, a la relación de parejas.
El egoísmo es un defecto, que es pernicioso a la salud de las relaciones de pareja.
Es muy común entre los que no tienen un proyecto en común.
Claro que al comienzo o inicio de la relación pasa desapercibido,

no advirtiendo ciertos síntomas o señales de alarma, 
que con el transcurso del tiempo florecen cuando una vez la pareja se establece,
las cosas verdaderamente importantes salen a flote y es difícil cambiarlas.

Características particulares del egoísta:

-son incapaces de renunciar a sus costumbres.
-no reparan en las necesidades ajenas
-no suelen recordar fechas
-no tienen atención con su pareja
-no valoran lo que piensan o le restan importancia a los hechos o preocupaciones
-le cuesta compartir sus cosas y tiempo

La paciencia es fundamental para quien es víctima de este defecto. 

Siempre hay que hablarlo
 y cuando ocurra alguna situación que dispare esa sensación hay que hacerla notar enseguida, 
ya que solamente haciéndole frente en el momento indicado se podrá dejar al egoísta en evidencia.

Esta persona debe entender lo que hace y darse cuenta que lo que hace va en perjuicio de la relación
 y pone en riesgo el futuro de la misma. Comenta Maria Luz Crause.

Mantener un equilibrio de personalidad es importante para poder llevar a cabo una pareja. 

“Si esto no se logra y ninguno de los dos miembros está dispuesto a ceder, negociar 
y cambiar lo que daña a ambos, la relación no tiene sentido”, continúa diciendo Crause.
Consejos claves para no dar todo por perdido:
La paciencia es primordial especialmente en quien sufre las consecuencias de una persona egoísta.
Hay que saber si realmente se está enamorado y si el otro también lo está.

Cuando surgen estos inconvenientes, una de las opciones para la falta de atenciones 
y compromiso es justamente el no estar del todo seguro de llevar a cabo una relación amorosa.
En el momento en que ocurre algún hecho molesto, hay que hacerlo notar. 

Ocultarlo o dejarlo pasar solamente hace que la persona egoísta no note el daño que hace 
y seguirá creciendo este defecto hasta que se torne muy complejo poder erradicarlo de la relación.
En el caso de que nada de esto haya dado resultado, 

lo que se aconseja es acudir a un terapeuta que pueda analizar en profundidad.
Compartir en pareja momentos o buscar aquellos instantes para estar juntos.

Conocerse el uno a otro es fundamental para ir perdiendo el miedo a la relación 
y poder dedicarse al otro y no tanto a uno mismo.

La comunicación es primordial competente a establecer diálogos sin reservas

o represión de lo que se vive por el egoísta.
Las relaciones interpersonales basadas en el amor propio son la base fundamental contra los egoístas.

¿QUE CLASE DE CELOSO ERES?


  • Posesivo: sus celos no se limitan al sexo opuesto.
  •  Odia que cualquier ser viviente (madre, hermano, tía, perro, vegetal) 
  • le robe el tiempo y la atención de su pareja.
  •  No soporta sentir que -por un segundo siquiera
  • ocupa el segundo lugar en la mente de su amado/a.
  • Resentido: siempre teme 
  • y sospecha que su pareja vive recordando relaciones anteriores.
  •  Se imagina todo lo que su novio/a ha compartido con otras personas y sufre.
  •  Le gustaría haber sido su primer amor,
  •  con tal de estar presente en cada una de las memorias.
  •  Su peor faceta: pregunta lo que en realidad no quiere saber. 
  • Ocurre que tampoco tolera sentir que no sabe algo.
  • Invasor: revisa agendas, husmea en la correspondencia, 
  • abre los correos electrónicos 
  • y hace todas esas cosas que molestan a cualquiera.
  •  La peor parte: cuando la víctima de espionaje reclama, este celoso dice:
  •  ¡Ah! ¿Así que escondes algo?
  • Sin limites: tiene repentinos ataques de celos por cualquier cosa.
  •  Y la mayoría de sus apreciaciones 
  • y reclamos tiene tan poco que ver con la realidad 
  • que lo único que consiguen es complicar la relación.
  •  "¿Y desde cuándo te gustan las películas de acción? 
  • Habrás conocido a alguien que influenció..."; o
  •  "¿Un nuevo compañero de trabajo?...
  •  ¿Cuántos años tiene? ¿Es soltero? ¿Te parece buen mozo?", 
  • son frases frecuentes en su boca.
  • Abandonador: sin necesidad de que su pareja 
  • haya concebido siquiera la idea de ser infiel,
  •  este celoso avisa que lo peor que le pueden hacer es mentirle,
  •  que jamás perdonaría una traición, que no dudaría en desaparecer si se enterara...
  • Silencioso: parece no inmutarse cuando su pareja le da motivos para sentir celos.
  •  Esto, claro, provoca la insistencia del otro 
  • (que quiere saber si hay sangre o clorofila ahí dentro).
  •  Pero el que calla lo hace por orgullo: 
  • siente que si reclama o hace una escena está mostrando su inseguridad.