GRACIAS POR TU VISITA

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viernes, 31 de enero de 2014

HAY QUE SABER BESAR A LA MUJER EN EL LUGAR CORRECTO


Ayer, hablando con un amigo, 

comenzamos a recordar a un amigo común, médico, 
que hace muchos años se mudó a Punta del Este.
Con el tiempo se separó de su mujer y luego,

ya con 53 años, encontró otra media naranja,
un bombón de 22 años con todo justo y en su lugar.
Cierto día este amigo se encuentra en un restaurante con un par de médicos, 

compañeros de facultad, lógicamente con más de 50 años
y se sientan juntos a recordar viejos tiempos.
Sus amigos quedaron impresionados 

con el pibón que acompañaba a nuestro amigo
y cuando las mujeres se levantaron y fueron al baño, no se contuvieron 
y le preguntaron cómo consiguió la proeza de estar con un bombón de aquéllos.
Nuestro amigo con la mayor calma le dijo:
Que para mantener una buena relación con un bombón de esos, 

lo importante es dónde la besas...
Inmediatamente sus amigos le preguntaron:
¿Y, dónde es donde la besas tu?
Sin perder su compostura, nuestro amigo les respondió:

Unas veces en París, otras en Londres,

 en Roma, en Acapulco, en Tahití, etc.

EL ZAPATERO

 

El Zapatero

La historia cuenta que había un zapatero 
que no podía cubrir sus mínimas necesidades
con lo que ganaba en su trabajo.

Un día llego Jesús y le pidió que le arreglara sus sandalias,
que estaban muy deterioradas.
Jesús le dijo: te puedo dar lo que quieras si me las arreglas.
El zapatero lo miró con desconfianza y le dijo:
¿Me puedes dar tu el millón de dólares que necesito para ser feliz?

Entonces Jesús le dijo: Te puedo dar 100 millones de dólares,
 pero a cambio tendrías que darme tus piernas.

El zapatero respondió:
¿De qué me sirven 100 millones si no tengo piernas?

Pero Jesús insistió:
Te puedo dar 500 millones de dólares, si me das tus brazos.

¿Pero Señor qué puedo hacer con 500 millones y sin brazos?,
 ni siquiera podría comer solo.

El Señor le habló de nuevo y dijo:
Te puedo dar 1.000 millones si me das tus ojos.

El zapatero, contestó:
¿Qué puedo hacer yo con tanto dinero si no podría ver a mis hijos,
a mi esposa y las cosas bellas de este mundo?

Jesús con una dulce sonrisa le dijo:
Tú dices que eres pobre,
pero te he ofrecido ya 1.600 millones de dólares
y los has rechazado.
¿No te das cuenta lo rico que eres?,
que no cambiarías por todo el dinero del mundo las partes de tu cuerpo.

Es importante dejar de ver las riquezas que nos rodean
 y que no podemos obtener,
 y agradecer profundamente a Dios por nuestra salud
 y sobre todo, por nuestra vida,
 que son las joyas más valiosas que podemos poseer

miércoles, 29 de enero de 2014

NO TENGO EDAD, TENGO VIDA


Algunos de nosotros envejecemos, 

de hecho, porque no maduramos.
Envejecemos cuando nos cerramos a las nuevas ideas

y nos volvemos radicales.
Envejecemos cuando lo nuevo nos asusta.
Envejecemos también cuando pensamos demasiado en nosotros mismos

y nos olvidamos de los demás.
Envejecemos si dejamos de luchar.

Todos estamos matriculados en la escuela de la vida,

donde el Maestro es el Tiempo.
La vida solo puede ser comprendida mirando hacia atrás.
Pero solo puede ser vivida mirando hacia adelante.
En la juventud aprendemos;
con la edad comprendemos…

Los hombres son como los vinos:

la edad estropea los malos, pero mejora los buenos.
Envejecer no es preocupante: ser visto como un viejo si que lo es.
Envejecer con sabiduría no es envejecer
En los ojos del joven arde la llama, en los del viejo brilla la luz.
Siendo así, no existe edad, somos nosotros que la creamos.

Si no crees en la edad, no envejecerás hasta el día de tu muerte.
Personalmente, yo no tengo edad: Tengo vida!
No dejes que la tristeza del pasado 

y el miedo del futuro te estropeen la alegría del presente.
La vida no es corta; son las personas las que permanecen muertas demasiado tiempo.
Haz del pasaje del tiempo una conquista y no una pérdida.

¡TODAVÍA NO!


Hay más felicidad en dar que en recibir, 

y esto es absolutamente cierto.
La felicidad no está como un ente fuera de nosotros

y se hace patente, sensible, cuando damos,
cuando compartimos, cuando amamos.
Por eso si quieres ser feliz, aprende primero a dar y a amar.
Y aprende de las cosas simples y sencillas que quizá puedan servirte
Como no pedir amistad, mejor concédela.
No esperes regalos, mejor ofrécelos.
No busques amor, dalo tú.
No busques la muerte, vive con dignidad.
No esperes oportunidad, créala.
No desperdicies el sufrimiento y los errores, aprende de cada uno de ellos.
No tengas prejuicios, ten disponibilidad.
No busques honores, pero honra aun al más pequeño.
No reniegues de la enfermedad, porque es también un camino para llegar a Dios.
No te consideres superior a nadie, porque todos somos hijos de Dios.
No te aferres a nada, porque Dios te ha creado libre.
Desprecia siempre lo vulgar, lo corriente,

porque vales mucho más que las cosas que te da la vida.
Vales más que las flores, y tu destino es el cielo.
Define cuál es tu verdad y defiéndela con orgullo, 

porque es absolutamente tuya.
Ámate a ti mismo y construye tu felicidad,

porque para ti solo existe una verdad irrefutable:
tu propia existencia.
Disfruta la felicidad que ahora tienes,

nadie sabe qué vendrá el día de mañana.
Vive pensando en las cosas que la vida te otorga,
no en las que no te ha dado,
porque ni siquiera has buscado las oportunidades necesarias.
Y recuerda que los dones más valiosos son la paz, la alegría,

el silencio, la oración, un buen libro, una buena canción,
un gran amor, un buen recuerdo…y Dios.
Después de todo, Él es el gran amigo de todos.
Cada día, sin importar si el año comienza

o está terminando ya o estás justo a la mitad,
es un buen momento para recapacitar lo que estás haciendo,
lo que pienses, lo que sientas y lo que quieres.
Piensa que las cosas son más sencillas de lo que parecen,

piensa en no ser rebuscado ni complicado.
Piensa en lo que realmente vale la pena: que es lo que tienes dentro de ti mismo.

PERDONARSE A UNO MISMO


Me gusta la sensación de libertad 

que siento cuando me quito la pesada capa de críticas, 
miedo, culpa, resentimiento y vergüenza.
Entonces puedo perdonarme a mi y perdonar a los demás.
Eso nos deja libres a todos....

Renuncio a darle vueltas y más vueltas a los viejos problemas.
Me niego a seguir viviendo en el pasado.
Me perdono por haber llevado esa carga durante tanto tiempo,

por no haber sabido amarme a mí ni amar a los demás.
Cada persona es responsable de su comportamiento,

y lo que da, la vida se lo devuelve.

Así pues, no necesito castigar a nadie, todos estamos
sometidos a las leyes de nuestra propia conciencia, yo también.
Continúo con mi trabajo de limpiar las partes negativas de mi mente

y dar entrada al amor.
Entonces me curo.

No hace falta saber cómo perdonar.

Basta estar dispuesto a hacerlo, 
del cómo ya se ocupará el universo.

SI YO PUDIERA… FABRICAR EL TIEMPO


Si yo pudiera fabricar el tiempo

y pudiera variar a mi antojo sus inclemencias…
me sentiría un poco como Dios, 
con el poder de influir en los sentimientos de las personas.

Si yo fabricase el tiempo lo haría variable porque así son los deseos humanos,

 haría días para todos de todos los colores.
Haría días de un viento tremendo en noviembre para que se llevara lejos

nuestros malos pensamientos. 
Un huracán tremendo que derribara las más altas murallas 
y abriera rendijas en las más duras y antiguas corazas.

En enero haría madrugadas de un frío aterrador 

para que los que se levantan temprano pudieran ver castillos de hielo
bajo los tejados brillando como diamante al sol.
Haría en marzo días de lluvia intensa para que pudiéramos correr bajo sus gotas, 

cobijarnos en cualquier lugar aparatado
 y así poder oler la lluvia sobre tu cuerpo.

En mayo no cambiaría nada porque sabría que en mayo todo está bien 

y no hay nada que cambiar. 
Cuando comenzara el verano, después de un día de calor, 
crearía la más limpia de las noches 
y una gran luna llena para que los enamorados pudieran mirarse a los ojos 
y sin hablar, confesarse sus sentimientos.

También haría otras oscuras

 y suaves como el terciopelo negro
 porque hay momentos en los que necesitamos sentirnos solos dentro 
y fuera de nosotros mismos.

Haría que los arco iris fueran más largos, las tormentas más brillantes

 y las estrellas un poco mas más conocidas.
 Haría un día de nieve a mediados de verano
 y una noche con más horas en el año.
 Esa noche me sentaría a mirar en el cielo una hermosa aurora boreal,
 aunque estuviera en mi ciudad donde nunca llegan.
 Así por primera vez escucharía en silencio la música de la naturaleza.

Si yo pudiera fabricar el tiempo… 

solo construiría una noche fuera del tiempo para estar a tu lado.
 Porque junto a ti el mayor milagro de la naturaleza estaría a mi alcance 
y en cuanto al resto… el resto lo dejaría.

AMOR U OBSESION


¿Es un capricho?
¿Es una necesidad?
¿Es constancia?
¿Es lealtad?
¿Es tenacidad?
¿Es terquedad?
¿Es intransigencia?
¿Es obstinación?
¿Cómo se llama eso que sentimos,

y no se va ni con el tiempo?
¿Es amor?, ¿Es una manía?
¿Es ceguera?, ¿Qué es?
¿O es obsesión?
Es muy fácil confundir amor con obsesión, 

pero no son lo mismo.
El amor está en todo el cuerpo,
la obsesión solo está en tu cabeza. 
Te encierra en tu burbuja, te aísla, te adormece.
Cuando no hay amor aparece la obsesión, para aturdirnos, 

para hacernos creer que sentimos algo 
cuando en realidad no sentimos nada, 
porque estamos vacíos, vacíos de amor.
El amor saca lo mejor de uno, y la obsesión lo peor.
A veces podemos parecer valientes, arriesgados, 

y en realidad lo que nos empuja es estar ciegos, obsesionados.
Por la obsesión se puede hacer cualquier cosa, 

se puede lastimar tanto…
Porque la obsesión al fin 

y al cabo es un medio para llegar a ningún lado, 
o para llegar demasiado lejos.
Trampas en nuestra cabeza, 

y ahí vamos inocentes entregando nuestro cuerpo,
creyendo que ese camino nos llevará hacia el amor 
justificando los medios por ese fin.
Y en nombre del amor, matamos al amor.
Por eso las obsesiones son tan peligrosas,

porque es un lugar del que nunca se vuelve.

miércoles, 8 de enero de 2014

FELICIDAD ESCONDIDA




Poco después de que empezara a existir la humanidad
se reunieron varios duendes para estudiar el modo
de quitar la alegría a los moradores de la tierra.
Uno de ellos dijo:
 «Debemos quitarles algo,
 pero, ¿qué les quitamos?».
Después de mucho pensar, otro dijo:
 « ¡Ya sé! Vamos a quitarles la felicidad.
 El problema va a ser dónde esconderla para que no puedan encontrarla».
Propuso el primero:
«Vamos a esconderla en la cima del monte más alto del mundo».
A lo que inmediatamente repuso otro: 
«No, recuerda que tienen fuerza; alguna vez alguien puede subir
y encontrarla, y si la encuentra uno, ya todos sabrán donde está»
Luego propuso otro:
 «Entonces vamos a esconderla en el fondo del mar».
Y otro contestó:
 «No, recuerda que tienen curiosidad, 
alguna vez alguien construirá algún aparato para poder bajar
 y entonces la encontrará». 
Uno más dijo:
 «Escondámosla en un planeta lejano». 
Y le dijeron:
 «No, recuerda que tienen inteligencia, 
y un día alguien va a construir una nave 
en la que puedan viajar a otros planetas,
y la van a descubrir, y entonces todos tendrán felicidad». 
El último de ellos era un duende que había permanecido en silencio
y escuchando atentamente las propuestas de los demás duendes.
Analizó cada una de ellas, y entonces dijo: 
«Creo saber dónde ponerla para que realmente nunca la encuentren». 
Todos le miraron asombrados y preguntaron al unísono: 
« ¿Dónde?». 
El duende respondió:
«La esconderemos dentro de ellos mismos, 
así estarán tan ocupados buscándola fuera, que nunca la encontrarán». 
Todos los duendes estuvieron de acuerdo, 
y desde entonces ha sido así: 
el hombre se pasa la vida buscando la felicidad 
sin saber que la trae consigo. 

domingo, 5 de enero de 2014

EL PRINCIPITO



"Te amo" - dijo el principito.
"Yo también te quiero" - dijo la rosa.
"No es lo mismo" - respondió él.
"Amar es la confianza plena de que pase lo que pase vas a estar,
 no porque me debas nada, no con posesión egoísta,
sino estar, en silenciosa compañía.
Amar es saber que no te cambia el tiempo,

 ni las tempestades, ni mis inviernos.
Amar es darte un lugar en mi corazón para que te quedes como padre,

 madre, hermano, hijo, amigo
 y saber que en el tuyo hay un lugar para mí.
Dar amor no agota el amor, 

por el contrario, lo aumenta.
 La manera de devolver tanto amor,
 es abrir el corazón y dejarse amar."

"Ya entendí" - dijo la rosa.
" No lo entiendas, vívelo"

 Agregó el Principito.

EL PROBLEMA


Cuenta una leyenda que en un monasterio budista ubicado en una ladera 

casi inaccesible de las frías y escarpadas montañas de los Himalayas, 
un buen día uno de los monjes guardianes amaneció sin vida.
Le hicieron los rituales tibetanos propios para esas ocasiones,

llenas de profundo respeto y misticismo.
Sin embargo, era preciso que algún otro monje

asumiera las funciones del puesto vacante del guardián. 
Debía encontrarse el monje adecuado para llevarlas a cabo.
El Gran Maestro convocó a todos los discípulos del monasterio

para determinar quien ocuparía el honroso puesto de Guardián.
El Maestro, con mucha tranquilidad y calma, 

colocó una magnífica mesita en el centro de la enorme sala
en la que estaban reunidos y encima de ésta, 
colocó un exquisito jarrón de porcelana, y en él,
 una rosa amarilla de extraordinaria belleza y dijo:
"He aquí el problema".
"Asumirá el puesto de Honorable Guardián de nuestro monasterio

el primer monje que lo resuelva".
Todos quedaron asombrados mirando aquella escena: 

un jarrón de gran valor y belleza, 
con una maravillosa flor en el centro.
Los monjes se quedaron como pretificados, 

en el más respetuoso silencio,
 hundidos en sus interrogantes internas.
¿Qué representaría ese bello jarrón con flores?
¿Qué hacer con él?
¿Cuál podría ser el enigma encerrado en tan delicada belleza?
¿Simbolizaría acaso las tentaciones del mundo?
¿Podría ser algo tan simple como que necesitara agua la flor?
Eran tantas preguntas...
En momento determinado, uno de los discípulos sacó una espada,

miró al Gran Maestro,
y a todos sus compañeros, se dirigió al centro de la sala y
 Zaz!! destruyó todo de un sólo golpe.
Tan pronto el discípulo retornó a su lugar, el Gran Maestro dijo:
"Alguien se ha atrevido no sólo a dar solución al problema, sino a eliminarlo.

Honremos a nuestro nuevo Guardián del Monasterio".
En realidad, poco importa cuál sea el problema.
Hay problemas cuyo aspecto nos confunde, pues halaga los sentidos.
En el fondo sigue siendo un problema.
Si un problema, es exactamente eso: un problema, 

y precisa ser eliminado, 
no importa que se trate de una mujer sensacional,
o de un hombre maravilloso 
o de un gran amor que se ha esfumado;
por más hermoso que haya sido la experiencia que has vivido 
o lo significativa que haya sido la persona con quien has estado, 
si no existiera más sentido para ello en tu vida, tiene que ser eliminado.
Muchas personas cargan la vida entera el peso de cosas 

que fueron importantes en su pasado 
y que hoy solamente ocupan un espacio inútil en sus mentes, 
espacio que es indispensable para recrear la vida.
Un antiguo proverbio Chino dice:
"Para que tú puedas beber vino en una copa que se encuentra llena de Té, 

es necesario primero tirar el té, y entonces podrás servir y beber el vino".
Limpia tu vida, comienza por las gavetas, armarios,

hasta llegar a las personas del pasado que no tienen más sentido 
que sigan ocupando un espacio en tu mente.
Exígete a ti mismo lo que te gustaría exigirles a los demás,

y a los demás déjalos tranquilos sin esperar nada de ellos.
Así te ahorrarás disgustos.
No te quejes con tu Dios diciéndole que tienes un gran problema, 

dile a tu problema que tienes un gran Dios.