GRACIAS POR TU VISITA

GRACIAS POR TU VISITA

martes, 18 de noviembre de 2014

NUNCA ES TARDE

  Nunca es tarde

A veces me pierdo en mí misma y no encuentro la salida.
No sé si caminar hacia la derecha, hacia la izquierda,
andar hacia adelante o caminar de nuevo atrás.
Es en ese punto donde la falta de motivación me golpea fuerte,
tanto que parece que me ha ganado la batalla.
A pesar de todo, sigo caminando hacia la única dirección que conozco,
la de seguir adelante. Sé que en algún momento del camino la venceré
y me reiré de ella tanto o más como me ha hecho sufrir.
La gente para motivarte te anima e intenta ayudarte a que te dirijas por el camino correcto,
pero al final si uno no quiere no escuchará lo que le digan y girará hacia otro lugar.
Me hace gracia cuando dicen, mira atrás y verás lo que has conseguido,
sientete orgullosa de todo ello
y de lo has avanzado. Pero no, no me gusta mirar hacia atrás,
lo que hay ahí es sólo pasado;
ya no soy esa persona, soy la que soy ahora en el presente
y sólo me preocupa lo que seré en el futuro.
Por eso, lucho cada día por conseguir cosas que hasta ahora no había hecho.
Me propongo nuevos retos, porque qué sería la vida sin retos de los que superarse.
No me quiero rendir, ni nadie debería de hacerlo.
Conseguir las cosas es bonito, pero sentir esa sensación de la recompensa final,
de alcanzar la motivación es inexplicable.
Es difícil encontrar un objetivo por el que luchar en este mundo que nos rodea ahora mismo.
Sí lo sé, la situación la mayoría de las veces no es lo que esperábamos,
pero por eso mismo hay que no hay que rendirse.
Siempre hay que buscar ese motivo que te interesa conseguir,
esa situación que no quieres volver a repetir, ese algo o ese alguien por el que luchar.
Cualquier situación en tu vida tiene que hacerte feliz
y si no lo hace es porque algo estamos haciendo mal.
¿No creeis que ha llegado el momento de tomar el rumbo de nuestras vidas,
de tomar decisiones, de luchar por que queremos ser o por lo que queremos hacer?
Yo ya empecé a cambiar la mía, ahora te toca a ti,
no dejes pasar mucho el tiempo porque cada vez te costará más.
Como alguien me dice muchas veces, nuestro gran tesoro es la mente,
es la que nos mueve cuando nuestro cuerpo no puede.
Si con ella nos movemos y nos motivamos, al final todo es posible.
¿Por qué no?
NUNCA ES TARDE
para empezar de cero.

VIVIR FELIZ


Observa el amanecer por lo menos una vez al año.
Estrecha la mano con firmeza, y mira a la gente a los ojos.
Ten un buen equipo de música.

Elige a un socio de la misma manera que elegirías a un compañero de tenis: 

busca que sea fuerte donde tú eres débil y viceversa.

Desconfía de los fanfarrones: nadie alardea de lo que le sobra.
Recuerda los cumpleaños de la gente que te importa.
Evita a las personas negativas; siempre tienen un problema para cada solución.

Maneja autos que no sean muy caros, pero date el gusto de tener una buena casa.
Nunca existe una segunda oportunidad para causar una buena primera impresión.

No hagas comentarios sobre el peso de una persona, 

ni le digas a alguien que está perdiendo el pelo. Ya lo sabe.
Recuerda que se logra más de las personas por medio del estímulo que del reproche 

(dile al débil que es fuerte y lo verás hacer fuerza).

Nunca amenaces si no estás dispuesto a cumplir.
Muestra respeto extra por las personas que hacen el trabajo más pesado.
Has lo que sea correcto, sin importar lo que otros piensen.
Dale una mano a tu hijo cada vez que tengas la oportunidad. 

Llegará el momento en que ya no te dejará hacerlo.
Aprende a mirar a la gente desde sus sandalias y no desde las tuyas.

Ubica tus pretensiones en el marco de tus posibilidades.
Recuerda el viejo proverbio: Sin deudas, sin peligro.
No hay nada más difícil que responder a las preguntas de los necios.
Aprende a compartir con los demás y descubre la alegría de ser útil a tu prójimo.
Acude a tus compromisos a tiempo. La puntualidad es el respeto por el tiempo ajeno.
Red
Confía en Dios, pero cierra tu auto con llave.
Recuerda que el gran amor y el gran desafío incluyen también ‘el gran riesgo’.
Nunca confundas riqueza con éxito.
No pierdas nunca el sentido del humor y aprende a reírte de tus propios defectos.

No esperes que otro sepa lo que quieres si no lo dices
Aunque tengas una posición holgada, has que tus hijos paguen parte de sus estudios.
Has dos copias de las fotos que saques y envíalas a las personas que aparezcan en las fotos.
Trata a tus empleados con el mismo respeto con que tratas a tus clientes.

No olvides que el silencio es a veces la mejor respuesta.
No deseches una buena idea porque no te gusta de quien viene.

Nunca compres un colchón barato: nos pasamos la tercera parte nuestra vida encima de él.
No confundas confort con felicidad.
Nunca compres nada eléctrico en una feria artesanal.
Escucha el doble de lo que hablas.
Cuando necesites un consejo profesional, pídelo a profesionales y no a amigos.
Aprende a distinguir quiénes son tus amigos y quiénes son tus enemigos.

Nunca envidies: la envidia es el homenaje que la mediocridad le rinde al talento.
Recuerda que la felicidad no es una meta sino un camino: disfruta mientras lo recorres.
Si no quieres sentirte frustrado, no te pongas metas imposibles.

La gente más feliz no necesariamente tiene lo mejor de todo… 

simplemente disfruta al máximo de todo lo que Dios pone en su camino.

viernes, 14 de noviembre de 2014

LOTERIA DE NAVIDAD 2014

 El anuncio de la lotería que te emocionará

Así es el emotivo anuncio de la Lotería de Navidad: 'El mayor premio es compartirlo'

 No cuenta con rostros conocidos como ocurrió en el polémico spot del año pasado    

Bajo el lema "El mayor premio es compartirlo", se presenta este año el tradicional spot publicatario de la Lotería de Navidad, elaborado por la agencia Leo Burnett, y que está cargado de emotividad.

La campaña, con un presupuesto de 840.000 euros y que ha sido dada a conocer este miércoles por la Sociedad Estatal de Loterías y Apuestas del Estado, esta formada por nueve historias que giran en torno a un bar y cuyo anuncio principal apela a la solidaridad.  

Un spot dirigido por el cineasta Santiago Zannou - ganador del Goya a la mejor dirección novel por la película "El truco del manco"-, que se aleja en temática, factura y puesta en escena del polémico anuncio del año pasado protagonizado por Montserrat Caballé, David Bustamante o Raphael, entre otros, y que fue calificado de "horroroso" por la propia soprano.

Según ha explicado Juan García Escudero, de Leo Burnett, en esta ocasión, se ha querido destacar el concepto de compartir un premio que, cuando toca, "no le toca sólo a una persona". "Le toca también a tus compañeros de trabajo, a los amigos del bar, a tu familia...".

"Muestra lo que sucede cuando la lotería de Navidad toca en un bar, cuántas historias increíbles ocurren cuando toca el Gordo en un sitio como este", ha explicado.

El sorteo de la Lotería de Navidad, que se celebrará el próximo 22 de diciembre en el Teatro Real de Madrid, repartirá este año 2.240 millones de euros en más de 24 millones de premios.

Enlace directo anuncio:
"El mayor premio es compartirlo"

BAILE DE MÁSCARAS


BAILE DE MÁSCARAS

Reunidos en la inmensa sala,
ocultos tras máscaras de porcelana
de exquisita factura,
mirándonos con ojos de fuego,
los corazones palpitantes
en sus jaulas de pecho,
jadeando,
pues falta aire en los pulmones
de la emoción de tenernos.

Comienzan las danzas y,
dando un paso al frente,
como el voluntario ante la misión imposible,
como aquel que quiere ser tocado por la gloria,
nos integramos en la marea
de personas y de cuerpos que giran,
como una corriente submarina
que nos envuelve y arrastra.

A pesar de la distancia,
a pesar de parecer todos clónicos
bajo nuestras máscaras,
nos vamos observando,
sin perdernos de vista,
como dos satélites
condenados a encontrarse
y provocar una supernova
que ilumine
nuestro universo particular.

Como derviches ascendiendo a Dios,
como lamas ascendiendo al Nirvana,
llega el momento mágico
en que nos tocamos.
Primero, con un simple roce de los dedos,
luego un apretón de manos,
finalmente nuestros brazos se entrelazan

Así,
frente a frente,
con las miradas cargadas de chispas,
confluyendo en un eje
como yin y yang,
girando sobre los ocho trigramas
como un practicante de pa kua chuan,
somos uno,
convergidos en un mismo vértice
para generar nuestro vórtice,
nuestra espiral de pasión,
el momento de desatar
nuestro fuego interior.

Nadamos en la corriente de pasos elegantes
como dos tiburones en pleno cortejo,
ajenos al resto del mundo,
apartados de su devenir,
sin más a la vista que nuestros ojos,
sin que no importe nada más
que el fuego que vemos brillar
el uno en el otro.

Ansiosos por superar
esta barrera de porcelana
para unir nuestros labios
y desatar nuestra lujuria.

No te conozco
y te anhelo...

Buscamos un rincón apartado para nosotros,
entre cortinas de terciopelo y sombras,
ocultos tras columnas,
lejos de la luz de las velas y de las miradas,
para que nuestros labios se puedan encontrar
y nuestros cuerpos unir,
que el sudor resbale por nuestra pie
y nuestros fluidos fundir,
derramarme en tu interior,
rebosar tu océano sobre mí,
derretidos por el morbo,
absorbidos por el fuego
de nuestros sexos voraces.

No, amor, no.
No te quites tu antifaz,
que yo no lo haré con el mío
y así poder mantener
el enigma de quiénes somos
bajo nuestras máscaras.

Mantengamos el secreto entre tú y yo
y que el recuerdo de este momento
se marque a fuego en nuestras pieles
para rememorarlo dentro de muchos años
como que fuimos jóvenes
y vivimos el fuego
de la pasión sin restricciones
en el baile de máscaras.

jueves, 13 de noviembre de 2014

HASTA NUNCA

 
Tú no estás y yo ya me fui. 
Qué te pensabas que iba a esperar eternamente. 
Pues no, el amor tiene fecha de caducidad 
 cuando no se conserva en óptimas condiciones, 
igual que le pasa a la comida. 
Fui demasiado idiota pensando que ibas a cambiar, 
dando oportunidades a un sin sentido, a algo ilógico, 
a algo que los dos sabíamos desde el principio 
que estaba abocado al fracaso. 
Ayer me dijeron que fuiste a preguntar por mí. 
¡Cómo te atreves! 
No sé ni siquiera porqué te abrieron la puerta. 
Apareces con un ramo para qué, 
 para que tus disculpas parezcan más creíbles 
como todas las anteriores veces. 
Ese truco ya me lo conozco. 
Que desilusión ¿no? 
Creías que después de un mes de no saber nada de ti, 
estaría encerrada en mi habitación, 
triste porque te echaba de menos. 
Esta vez no, te equivocaste. 
Te equivocaste como lo hiciste con tantas cosas antes. 
Mi vida ha cambiado porque te saqué de ella. 
Te preguntarás que cómo he podido 
hacer eso con lo que nos queríamos... 
Ha sido más fácil de lo que pensaba. 
Porque como acabas de decir, nos queríamos, 
o al menos eso pensaba yo. 
Estaba demasiado ciega, 
muy enamorada de una mentira que fuimos creando. 
Yo pensaba que me querías de verdad 
y tú haciendo un papelón, 
con una vida paralela en la noche.
 Estás enfermo, pero ya no me interesas. 
No es que te deje tirado en este momento, 
es que tú solito te marchaste y ahora me da lo mismo. 
Te cargaste lo que teníamos 
y creías que nunca me iba a enterar. 
Pero ¡ay, amigo! al final de todo te enteras, 
la vida es un pañuelo.
Yo he empezado a vivir, 
a ver que existe un mundo 
que por error dejé de asomarme a él. 
Un mundo en el que soy libre 
y en el que me siento de nuevo valorada. 
Ahora soy feliz porque he sido valiente para decírtelo a la cara 
y para tomar la mejor decisión de mi vida. 
Decirte esto: "Hasta nunca".

martes, 11 de noviembre de 2014

RECLAMO




RECLAMO

RECLAMO

Te observo
al otro lado de esta estancia,
trasunto del universo,
separados por el aire y el vacío,
a miles de kilómetros
el uno del otro,
aunque siempre en contacto,
permanentemente a la vista
nuestras efigies,
sueño recurrente
en nuestras noches.

Eres el reclamo
que incita a la bestia
a salir de su escondrijo,
a recorrer el oscuro bosque,
atravesando cortinas de humo
y respirando un aire húmedo y viciado,
para encontrarse con su presa
sin darse cuenta
de que será el cazador
quien resulte apresado.

Sedúceme como Áslaug,
ni vestida ni desnuda,
la piel brillante
por el aceite del sudor de tu cuerpo,
impregnada en el aroma del sexo,
los ojos cerrados
prometiéndome recuperar
lo que mi alma ansía encontrar
tan desesperadamente.

Crucemos estos océanos de aire,
surquemos los mares del tiempo,
devoremos la distancia que nos separe,
formemos un todo con nuestros cuerpos,
con mi palpitante llave
en tu titilante cerradura.

Que se calle el mundo,
que se detenga el tiempo.
Ha desaparecido
nuestra invisible barrera,
hemos roto
nuestras cadenas.
Por fin
somos uno.

SINFONÍAS

 
SINFONÍA I

Toca tu triste tonada,
toca tu sinfonía
inacabada e interminable,
que mis oídos muertos
sean su único auditorio,
que mis ojos pétreos
derramen lágrimas
de polvo y ceniza
emocionados por sus sones.

Transmíteme tu lejanía insondable,
tu intangibilidad más extrema,
como un espectro en la mañana,
como el aire
que ya no volveré a respirar,
como el cielo
cerrándose sobre nuestras cabezas.

Interpreta para mí tu sinfonía,
esa que nadie quiere escuchar salvo yo,
congelado en un grito eterno,
olvidado de lo terrenal y lo divino,
sumergido en esta vorágine
de la que eres vórtice,
mientras el mundo
aúlla de dolor,
mientras el cielo

derrama sus lágrimas de luz,
mientras del Averno
surgen las lenguas de fuego.

Toca para mí tu melodía maldita,
atrapado como un moderno Laoconte
en su maldición marmórea
mientras sigo preso de la belleza
de tu melancólica música.

SINFONÍA II

Dedícame
una composición de jazz,
dedícame un blues,
dedícame un tema,
una nota en la que hables
de la cándida perfecció
de las líneas de tu cuerpo,
de cómo resbala
el sudor por tu piel
formando regueros.

Interpreta un solo de jazz,
una estrofa de un blues melancólico,
en el que la música
se entrelace con el humo del tabaco,
en el que el licor
sepa a besos,
en el que las penas
se vayan por el desagüe,
que la añoranza de tu cuerpo
sea menos,
y el sabor a salado de tus labios
sea el sabor a mar
que quiero preservar
en mi boca.

Escribe en el aire
la partitura de tu tema,
cortando el aire
con el dorado brillo de tus pechos,
interpretando una nota vacía
en la que poder ocultarme,
un momento en el que aunar
mi cuerpo al tuyo
y reescribir toda la canción.

Es tu sinfonía del placer
la que quiero escuchar una vez más,
es el brillo de tus ojos
los focos en los que me quiero deslumbrar,
son los gemidos
la tierna voz en vibrato en la
que anhelo envolverme.

Quiero ser saxofón
para que tus labios me besen
y mi cimbreante vigor
esté siempre atrapado
entre tus piernas entrelazadas.



SINFONÍA III
El sabor de una guitarra flamenca
rasga el aire
en un remedo a flamenco,
en un espejismo de danza erótica,
de ensueño seductor,
donde tus ojos son dos abanicos
que baten inquietos el aire
con majestuosas alas de águla
y precisión de colibrí.

Esa manera de agitarse,
donde tu cuerpo
es el reclamo de mi deseo,
donde tus besos
son un embrujo cargado de secretos,
cifrados enigmas
en el intrincado secreto
del complejo dibujo de tus labios.

Rasga el aire
una música nacida
de un corazón palpitante,
de un alma intensa,
encriptando las pautas de una seducción,
conjurando un embrujo
que ni los arcanos mayores
saben pronunciar,
pero que se oculta perfectamente
en las líneas de tu cuerpo,
exótica sinfonía
dispuesta para ser interpretada
en silencio.

















INSINUACIÓN

 
INSINUACIÓN

Hoy has vuelto a mi pensamiento,
después de tanto tiempo,
cuando el frescor de la primavera
inunda el ambiente,
cuando el aire se llena de azahar y de frescor,
cuando las rosas muestran sus carnosas hojas
a los ojos de los mortales,
rivalizando en poder de seducción
con los labios amados.

Hoy has vuelto a mi pensamiento,
cuando ya te creía olvidada,
como el beso que nos dimos,
como las miles de miradas veladas,
como aleteos de abanico,
como promesas silenciadas.
 

Hoy has vuelto a mi mente,
y entorno los ojos recordando
aquellas palabras entrecortadas en tus labios,
aquel momento
en el que tratamos de poner palabras
al sentimiento que estábamos ahogando,
de no dar rienda suelta
al ardor que nos consumía las entrañas,
de mantenernos
cada uno a nuestro lado
de la muralla de cristal que,
sigilosa como un guardián oscuro,
nos mantiene separados.

Hoy has vuelto a mi pensamiento,
y la sonrisa de tus ojos
ilumina mi corazón,
el aleteo de colibrí de tus pestañas
me despeina,
el sol de tu sonrisa
me ilumina,
las estrellas de tus ojos
me guían.
La insinuación del deseo,
la necesidad del amor,
la tentación de devorarnos
tras haber degustado la muestra,
el exiguo beso
en el que nuestros labios se unieron,
tu cabello húmedo,
el olor a jabón en tu cuerpo.

Hoy has vuelto a mi pensamiento,
como una insinuación
de que pudo haber un hoy mejor.

La insinuación
de un amor imposible
que sólo puede perdurar en el pensamiento
cuando decidamos abrir
ese capítulo del libro de nuestras vidas.

Hoy has vuelto a mi pensamiento,
amor,
en forma de insinuación...

DE VERDE JADE

 
DE VERDE JADE

De verde jade
es tu mirada,
la promesa del amor
oculta en sus cuencas.

De fresa son tus labios,
ocultos tras una rosa,
fragancia exigua
comparada con el perfume
que emana de tu tez de porcelana.

De seda es tu piel,
que no me canso de explorar con mis manos,
encontrando nuevos horizontes
donde creí que no quedaba nada por descubrir,
desenterrando tesoros
donde creí que no había nada más oculto.

De viento y hierba es tu cabello,
azote exquisito que eriza mi dermis
beso con lengua en mi espalda,
mano que me acaricia sin dedos en mi rostro.

De verde jade es tu alma,
mi tesoro encontrado,
por fin a tus costas he arribado,
y mi viaje su final ha encontrado.

ARREBÁTAME

 
ARREBÁTAME

Arrebátame la cordura
con tu belleza,
que me quede prendado
del reflejo de tu esencia preciosa,
que no quiera respirar más aire
que el brillo que exudas en tu mirada,
que no quiera besar más labios
que los tuyos,
que no quiera más abrigo
en el frío invierno
que el que me proporcionen tus brazos.

Arrebátame la vida
con el fulgor de tu mirada,
que tus labios sean el látigo
con el que me separes del alma,
que tu lengua voraz
deje surcos de platino con tu saliva
al quitarme la piel de mi mundano cuerpo,
que quiera convertirme en inmortal
por el beso de tus jugosos labios
y beber del cálido manantial
que escondes en tu monte.

Arrebátame la cordura
con el deseo de tus miradas,
con la impaciencia
de tenerte entre mis brazos,
que la necesidad de sentir
el placer del sexo en mi piel
sea mayor que el deseo de vivir.

Arrebátame la cordura
con la intensidad de tu mirada,
que sean lunas gemelas
en la oscuridad de la noche,
que sean soles idénticos
que iluminen mis días,
que no desee más labios
que los tuyos,
que mi alma sea una ofrenda
a tu belleza inmortal.