GRACIAS POR TU VISITA

GRACIAS POR TU VISITA

martes, 18 de noviembre de 2014

COMO EL LÁPIZ



El niñito miraba al abuelo escribir una carta. 

En un momento dado le preguntó:

- ¿Abuelo, estás escribiendo una historia que nos pasó a los dos?
¿Es, por casualidad, una historia sobre mí?

El abuelo dejó de escribir, sonrió y le dijo al nieto:
- Estoy escribiendo sobre ti, es cierto. 

Sin embargo, más importante que las palabras, es el lápiz que estoy usando. 
Me gustaría que tú fueses como él cuando crezcas.

El nieto miró el lápiz intrigado, y no vio nada de especial en él, y preguntó:
- ¿Qué tiene de particular ese lápiz?

El abuelo le respondió:
- Todo depende del modo en que mires las cosas. 

Hay en él cinco cualidades que, si consigues mantenerlas, 
harán siempre de ti una persona en paz con el mundo.

Primera cualidad

Puedes hacer grandes cosas, 
pero no olvides nunca que existe una mano que guía tus pasos. 
Esta mano la llamamos Dios, 
y Él siempre te conducirá en dirección a su voluntad.

Segunda cualidad

De vez en cuando necesitas dejar lo que estás escribiendo 
y usar el sacapuntas. 
Eso hace que el lápiz sufra un poco, pero al final, estará más afilado. 
Por lo tanto, debes ser capaz de soportar algunos dolores, 
porque te harán mejor persona.

Tercera cualidad

El lápiz siempre permite que usemos una goma para borrar aquello que está mal. 
Entiende que corregir algo que hemos hecho no es necesariamente algo malo, 
sino algo importante para mantenernos en el camino de la justicia.

Cuarta cualidad

Lo que realmente importa en el lápiz no es la madera ni su forma exterior, 
sino el grafito que hay dentro. 
Por lo tanto, cuida siempre de lo que sucede en tu interior.

Quinta cualidad

Siempre deja una marca. 
De la misma manera, has de saber que todo lo que hagas en la vida, 
dejará trazos. 
Por eso intenta ser consciente de cada acción.

SOY SINCERA


Sí, puede que tenga muy mal humor, 
que cuando esté enfadada la pague con quien no deba, 
que diga cosas de las que después me arrepienta, 
que mi orgullo me supere en muchas ocasiones, 
que me enfade por cualquier tontería, 
que diga siempre lo que pienso, 
que no me calle ante algo que me parece injusto,
que me arrepienta después de haber hecho algo, 
que me cueste pedir perdón o decir te quiero, 
que sea cabezota, 
que haga cosas que no deba, etc. 
Pero eso sí, prefiero decir las cosas que pienso a la cara, 
que decirlas a la espalda. 
Prefiero decir te quiero cuando de verdad lo sienta, 
en vez de decir algo que no sienta. 
Prefiero arriesgar, en vez de no hacer nada por temor a perder. 
Prefiero llevarme un palo,
antes que nunca darme cuenta de la verdadera realidad. 
Prefiero equivocarme, para así poder aprender de mis errores. 
Prefiero decir las verdades, aunque duelan. 
Pero sobre todo, prefiero decir todo lo que pienso, 
a ser otra falsa más de este planeta.



LAS LAGRIMAS SON EL ESPEJO DEL ALMA
UNA LAGRIMA ES ESO QUE HUMEDECE LOS OJOS DEL MUNDO.
Y QUE EL MUNDO SE EMPAÑA EN OCULTAR.

MIEDO Y CORAJE


Según un cuento chino, un rey, famoso por su coraje 

y ecuanimidad, perdió casi todo su reino y hasta el último de sus soldados, 
como consecuencia de los violentos ataques y saqueos de las hordas bárbaras. 
No le quedaban más que dos servidores 
y su castillo era el último bastión que impedía a los conquistadores dominar sus territorios 
y esclavizar las aldeas diezmadas por el continuo acoso.

Y llegó el día en que se supo que los bárbaros avanzaban hacia las puertas de la ciudad 

con la intención de poner cerco al palacio. 
Se cuenta que esa noche, cuando llegaron las noticias 
del avance enemigo se vio el rostro del monarca marcado por el temor 
y la responsabilidad, pero en ningún momento abatido por el miedo.

Al amanecer el rey ordenó a sus servidores que abrieran todas las puertas y ventanas, 

y acto seguido se instaló en una de las almenas a fin de observar la llegada de los invasores. 
Inmutable, les vio avanzar hasta la escalinata de palacio.

Pero su serenidad perturbó hondamente a los bárbaros. 

Éstos supusieron que les esperaba una trampa en su interior. 
En vez de poner cerco a aquel lugar, el jefe reunió a sus hombres y tocó a retirada.

El rey dijo entonces a sus servidores:

Ved, y no olvidéis nunca que, una misma emoción, el miedo, 
a ellos les ha impulsado a huir atemorizados 
y a nosotros nos ha motivado a permanecer en nuestro puesto, 
encontrando una respuesta creativa a tan atemorizante situación.

VIVIR SIN LUCHAR


Vive el momento, en tu mente y en tu cuerpo, 
apreciando lo que tienes y sin ansiedad.
Deja de preguntarte constantemente 
qué es lo mejor que puedes hacer.
No pienses en qué pasaría si hicieras tal o cual cosa, 
ni en tus objetivos para el futuro, 
y concéntrate en el momento presente. 
Vive aquí y ahora, ya que si te dedicas a pensar 
en que quieres estar en otro lugar, 
echarás a perder los preciosos instantes presentes. 
El sabio tiene la buena costumbre 
se sumergirse por completo en el “ahora”
 de cada momento de su vida.

Abandona las exigencias y el convencimiento 

de que no puedes ser feliz porque, 
supuestamente, te falta algo en la vida.
Insistir en que necesitas lo que no tienes es una actitud malsana.
Es necesario que la modifiques 
y pienses que estás bien sin lo que crees que necesitas.
Así podrás darte cuenta de que ya tienes 
todo lo que necesitas para ser feliz 
y estar en paz y satisfecho, aquí y ahora.

Empieza por hacerte consciente de las situaciones 

en las que no vives el momento
 porque te estás esforzando en cumplir 
o conseguir algo con vistas a un beneficio futuro.
Puede que no te des cuenta de la cantidad de veces 
que dedicas tus energías a intentar todo tipo de cosas creyendo que, 
una vez logradas, tendrás por fin tiempo 
para hacer lo que de verdad quieres. 
Esta es una costumbre de lo más perniciosa 
que hace que muchos de nosotros no tomemos la decisión
(o la aplacemos indefinidamente) 
de dejar de vivir en lucha perpetua.
Es algo de lo que es difícil darse cuenta. 
Las ocasiones en que te apremien tus obligaciones familiares 
o profesionales, 
quitándote tiempo libre, 
podrían ayudarte a ver el problema.

ALCANZA TU SUEÑOS



Los objetivos que queremos cumplir o los sueños que nos gustaría ver materializados 

se inician en el mismo punto de partida: la convicción interna de que son posibles.

Tenemos la costumbre de quejarnos de nuestra suerte (o de la falta de ella) 

o de suponer que no es grande nuestra capacidad para influir 
y lograr que nuestros deseos se vuelvan realidad.

Pero toda idea y todo pensamiento tienen su origen dentro de nosotros mismos.

Quienes tienden a no responsabilizarse de sus propios actos 

u omisiones encuentran fácil culpar a otros 
o esconderse detrás de un halo de seguridad de lo conocido 
(zona de confort, en este caso, negativa), 
en vez de asumir que hay una posibilidad cierta 
de que lo que tanto anhelan termine por transformarse en realidad.

Todos tenemos cierto grado de sensibilización frente a situaciones 

que pueden propiciar que haya un giro importante en nuestra vida: 
en el pasado nos han herido o los acontecimientos no sucedieron como esperábamos. 
Pero, decididamente, basarse en esto para boicotear posibilidades reales 
de alcanzar un sueño es algo que no nos merecemos, 
más allá de las circunstancias particulares que hayamos atravesado.

QUÉ EVITAR

Muchos sueños son alcanzables, en todo o en parte, 

pero hay tantas personas que se ponen frenos a sí mismas 
y lo hacen, en muchas ocasiones, casi sin darse cuenta.

Echarse a menos, escudarse tras situaciones externas (edad, hijos, falta de estudios, etc.), 

repetir una y otra vez discursos conocidos como atajándose de antemano 
porque eso que tanto decimos que buscamos no sucederá a las claras desalienta 
que nos rodeemos de la energía y del entorno adecuados para comenzar a vislumbrar el camino 
que puede (¿por qué no?) llevarnos a la meta deseada.

QUÉ IMPULSAR

La posibilidad de una concreción amerita ponernos en sintonía con la mentalidad 
y con la predisposición adecuadas para que todo suceda.

El primer paso para que alcances tus sueños, 

que haya un campo propicio colmado de tierra fértil, 
depende exclusivamente de ti.

SIEMPRE HAY UNA ESPERANZA



Intentar hacer algo o alcanzar un objetivo sin echarle ganas es una manera 

de condenar nuestro proyecto al fracaso.

Todos tenemos deseos, metas, ilusiones, sueños, planes que queremos cristalizar. 

Solemos poner obstáculos prácticamente infranqueables 
en el momento mismo de idear algo que nos gustaría alcanzar, 
por más motivación que tengamos, 
a punto tal de ser nosotros mismos quienes no permitimos 
que eso que tanto deseamos se transforme en realidad. 
Si tan solo tuviéramos una pizca de esperanza, 
concretaríamos muchas más cosas de las que imaginamos.

Si sueles toparte con pensamientos como por ejemplo:

Me gustaría tener pareja pero ya estoy grande 

(o soy petiso, alta, no tengo dinero, etc.)

No hay trabajo (si no hay, ¿qué vas a conseguir?)

Para mudarme, no voy a encontrar el departamento 

que quiero ni nada que pueda pagar en la zona que me gustaría vivir

Quisiera cambiar de trabajo pero si nunca tuve uno bien pago hasta ahora, 

tampoco lo conseguiré con la crisis

Traté de dejar de fumar (o de hacer dieta) muchas veces, 

lo intentaré de nuevo pero no creo que resulte

Aunque te esfuerces en enseñarme (o yo me esfuerce en aprender), 

hablar inglés (o manejar, o…) no es para mí.

¿Te das cuenta de que incluso antes de dedicar energía a ese proyecto, 

 estás boicoteándolo y echándolo a perder? 
Lo importante al decidir hacer algo para alcanzar un sueño o un objetivo, 
es tener esperanzas.

“Saber que se puede, creer que se puede”, 

dice Diego Torres en una de sus canciones. 
Con la esperanza se nos presenta como posible lo que anhelamos, 
y es un gran paso en firme que nos transportará a la concreción que deseamos.

No te pido que albergues falsas expectativas, 

ni que reboses de un optimismo desmedido si no te viene en gana. 
Sí que dejes abierta una puerta llamada esperanza, 
para comenzar a vislumbrar la posibilidad de 
que tu deseo esta vez sí se transforme en realidad.

NUNCA ES TARDE

  Nunca es tarde

A veces me pierdo en mí misma y no encuentro la salida.
No sé si caminar hacia la derecha, hacia la izquierda,
andar hacia adelante o caminar de nuevo atrás.
Es en ese punto donde la falta de motivación me golpea fuerte,
tanto que parece que me ha ganado la batalla.
A pesar de todo, sigo caminando hacia la única dirección que conozco,
la de seguir adelante. Sé que en algún momento del camino la venceré
y me reiré de ella tanto o más como me ha hecho sufrir.
La gente para motivarte te anima e intenta ayudarte a que te dirijas por el camino correcto,
pero al final si uno no quiere no escuchará lo que le digan y girará hacia otro lugar.
Me hace gracia cuando dicen, mira atrás y verás lo que has conseguido,
sientete orgullosa de todo ello
y de lo has avanzado. Pero no, no me gusta mirar hacia atrás,
lo que hay ahí es sólo pasado;
ya no soy esa persona, soy la que soy ahora en el presente
y sólo me preocupa lo que seré en el futuro.
Por eso, lucho cada día por conseguir cosas que hasta ahora no había hecho.
Me propongo nuevos retos, porque qué sería la vida sin retos de los que superarse.
No me quiero rendir, ni nadie debería de hacerlo.
Conseguir las cosas es bonito, pero sentir esa sensación de la recompensa final,
de alcanzar la motivación es inexplicable.
Es difícil encontrar un objetivo por el que luchar en este mundo que nos rodea ahora mismo.
Sí lo sé, la situación la mayoría de las veces no es lo que esperábamos,
pero por eso mismo hay que no hay que rendirse.
Siempre hay que buscar ese motivo que te interesa conseguir,
esa situación que no quieres volver a repetir, ese algo o ese alguien por el que luchar.
Cualquier situación en tu vida tiene que hacerte feliz
y si no lo hace es porque algo estamos haciendo mal.
¿No creeis que ha llegado el momento de tomar el rumbo de nuestras vidas,
de tomar decisiones, de luchar por que queremos ser o por lo que queremos hacer?
Yo ya empecé a cambiar la mía, ahora te toca a ti,
no dejes pasar mucho el tiempo porque cada vez te costará más.
Como alguien me dice muchas veces, nuestro gran tesoro es la mente,
es la que nos mueve cuando nuestro cuerpo no puede.
Si con ella nos movemos y nos motivamos, al final todo es posible.
¿Por qué no?
NUNCA ES TARDE
para empezar de cero.

VIVIR FELIZ


Observa el amanecer por lo menos una vez al año.
Estrecha la mano con firmeza, y mira a la gente a los ojos.
Ten un buen equipo de música.

Elige a un socio de la misma manera que elegirías a un compañero de tenis: 

busca que sea fuerte donde tú eres débil y viceversa.

Desconfía de los fanfarrones: nadie alardea de lo que le sobra.
Recuerda los cumpleaños de la gente que te importa.
Evita a las personas negativas; siempre tienen un problema para cada solución.

Maneja autos que no sean muy caros, pero date el gusto de tener una buena casa.
Nunca existe una segunda oportunidad para causar una buena primera impresión.

No hagas comentarios sobre el peso de una persona, 

ni le digas a alguien que está perdiendo el pelo. Ya lo sabe.
Recuerda que se logra más de las personas por medio del estímulo que del reproche 

(dile al débil que es fuerte y lo verás hacer fuerza).

Nunca amenaces si no estás dispuesto a cumplir.
Muestra respeto extra por las personas que hacen el trabajo más pesado.
Has lo que sea correcto, sin importar lo que otros piensen.
Dale una mano a tu hijo cada vez que tengas la oportunidad. 

Llegará el momento en que ya no te dejará hacerlo.
Aprende a mirar a la gente desde sus sandalias y no desde las tuyas.

Ubica tus pretensiones en el marco de tus posibilidades.
Recuerda el viejo proverbio: Sin deudas, sin peligro.
No hay nada más difícil que responder a las preguntas de los necios.
Aprende a compartir con los demás y descubre la alegría de ser útil a tu prójimo.
Acude a tus compromisos a tiempo. La puntualidad es el respeto por el tiempo ajeno.
Red
Confía en Dios, pero cierra tu auto con llave.
Recuerda que el gran amor y el gran desafío incluyen también ‘el gran riesgo’.
Nunca confundas riqueza con éxito.
No pierdas nunca el sentido del humor y aprende a reírte de tus propios defectos.

No esperes que otro sepa lo que quieres si no lo dices
Aunque tengas una posición holgada, has que tus hijos paguen parte de sus estudios.
Has dos copias de las fotos que saques y envíalas a las personas que aparezcan en las fotos.
Trata a tus empleados con el mismo respeto con que tratas a tus clientes.

No olvides que el silencio es a veces la mejor respuesta.
No deseches una buena idea porque no te gusta de quien viene.

Nunca compres un colchón barato: nos pasamos la tercera parte nuestra vida encima de él.
No confundas confort con felicidad.
Nunca compres nada eléctrico en una feria artesanal.
Escucha el doble de lo que hablas.
Cuando necesites un consejo profesional, pídelo a profesionales y no a amigos.
Aprende a distinguir quiénes son tus amigos y quiénes son tus enemigos.

Nunca envidies: la envidia es el homenaje que la mediocridad le rinde al talento.
Recuerda que la felicidad no es una meta sino un camino: disfruta mientras lo recorres.
Si no quieres sentirte frustrado, no te pongas metas imposibles.

La gente más feliz no necesariamente tiene lo mejor de todo… 

simplemente disfruta al máximo de todo lo que Dios pone en su camino.

viernes, 14 de noviembre de 2014

LOTERIA DE NAVIDAD 2014

 El anuncio de la lotería que te emocionará

Así es el emotivo anuncio de la Lotería de Navidad: 'El mayor premio es compartirlo'

 No cuenta con rostros conocidos como ocurrió en el polémico spot del año pasado    

Bajo el lema "El mayor premio es compartirlo", se presenta este año el tradicional spot publicatario de la Lotería de Navidad, elaborado por la agencia Leo Burnett, y que está cargado de emotividad.

La campaña, con un presupuesto de 840.000 euros y que ha sido dada a conocer este miércoles por la Sociedad Estatal de Loterías y Apuestas del Estado, esta formada por nueve historias que giran en torno a un bar y cuyo anuncio principal apela a la solidaridad.  

Un spot dirigido por el cineasta Santiago Zannou - ganador del Goya a la mejor dirección novel por la película "El truco del manco"-, que se aleja en temática, factura y puesta en escena del polémico anuncio del año pasado protagonizado por Montserrat Caballé, David Bustamante o Raphael, entre otros, y que fue calificado de "horroroso" por la propia soprano.

Según ha explicado Juan García Escudero, de Leo Burnett, en esta ocasión, se ha querido destacar el concepto de compartir un premio que, cuando toca, "no le toca sólo a una persona". "Le toca también a tus compañeros de trabajo, a los amigos del bar, a tu familia...".

"Muestra lo que sucede cuando la lotería de Navidad toca en un bar, cuántas historias increíbles ocurren cuando toca el Gordo en un sitio como este", ha explicado.

El sorteo de la Lotería de Navidad, que se celebrará el próximo 22 de diciembre en el Teatro Real de Madrid, repartirá este año 2.240 millones de euros en más de 24 millones de premios.

Enlace directo anuncio:
"El mayor premio es compartirlo"

BAILE DE MÁSCARAS


BAILE DE MÁSCARAS

Reunidos en la inmensa sala,
ocultos tras máscaras de porcelana
de exquisita factura,
mirándonos con ojos de fuego,
los corazones palpitantes
en sus jaulas de pecho,
jadeando,
pues falta aire en los pulmones
de la emoción de tenernos.

Comienzan las danzas y,
dando un paso al frente,
como el voluntario ante la misión imposible,
como aquel que quiere ser tocado por la gloria,
nos integramos en la marea
de personas y de cuerpos que giran,
como una corriente submarina
que nos envuelve y arrastra.

A pesar de la distancia,
a pesar de parecer todos clónicos
bajo nuestras máscaras,
nos vamos observando,
sin perdernos de vista,
como dos satélites
condenados a encontrarse
y provocar una supernova
que ilumine
nuestro universo particular.

Como derviches ascendiendo a Dios,
como lamas ascendiendo al Nirvana,
llega el momento mágico
en que nos tocamos.
Primero, con un simple roce de los dedos,
luego un apretón de manos,
finalmente nuestros brazos se entrelazan

Así,
frente a frente,
con las miradas cargadas de chispas,
confluyendo en un eje
como yin y yang,
girando sobre los ocho trigramas
como un practicante de pa kua chuan,
somos uno,
convergidos en un mismo vértice
para generar nuestro vórtice,
nuestra espiral de pasión,
el momento de desatar
nuestro fuego interior.

Nadamos en la corriente de pasos elegantes
como dos tiburones en pleno cortejo,
ajenos al resto del mundo,
apartados de su devenir,
sin más a la vista que nuestros ojos,
sin que no importe nada más
que el fuego que vemos brillar
el uno en el otro.

Ansiosos por superar
esta barrera de porcelana
para unir nuestros labios
y desatar nuestra lujuria.

No te conozco
y te anhelo...

Buscamos un rincón apartado para nosotros,
entre cortinas de terciopelo y sombras,
ocultos tras columnas,
lejos de la luz de las velas y de las miradas,
para que nuestros labios se puedan encontrar
y nuestros cuerpos unir,
que el sudor resbale por nuestra pie
y nuestros fluidos fundir,
derramarme en tu interior,
rebosar tu océano sobre mí,
derretidos por el morbo,
absorbidos por el fuego
de nuestros sexos voraces.

No, amor, no.
No te quites tu antifaz,
que yo no lo haré con el mío
y así poder mantener
el enigma de quiénes somos
bajo nuestras máscaras.

Mantengamos el secreto entre tú y yo
y que el recuerdo de este momento
se marque a fuego en nuestras pieles
para rememorarlo dentro de muchos años
como que fuimos jóvenes
y vivimos el fuego
de la pasión sin restricciones
en el baile de máscaras.