
No hay razón para sufrir.
La única razón por la que sufres
es porque así tú lo exiges.
Si observas tu vida encontrarás
muchas excusas para sufrir,
pero ninguna razón válida.
Lo mismo es aplicable a la felicidad.
La única razón por la que eres feliz
es porque tú decides ser feliz.
La felicidad es una elección,
como también lo es el sufrimiento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario